Los recursos naturales no-renovables, y en particular, los hidrocarburos líquidos in situ, son considerados patrimonio de un estado-nación, pues son activos que pueden ser heredados de una generación a otra y se busca encontrar una explotación socialmente óptima entre las generaciones. En este artículo se realiza una evaluación cuantitativa de lo que se denomina la riqueza petrolera, partiendo de los hidrocarburos que se encontraban in situ en México, en 1979 y 2011. Para ello, se estima el valor presente de los márgenes de ganancia esperados durante el tiempo de vida productivo de las reservas probadas. Por otra parte, se realizó un análisis comparativo sobre el desempeño de la industria petrolera en México y en el mundo. Los hallazgos más relevantes fueron por un lado, el decrecimiento constante de las reservas probadas en México a partir de 1982, en contraste con el crecimiento permanente de las reservas mundiales y, por otro, la declinación acelerada en la producción del promisorio complejo Cantarell.